Hace un frío que pela, la calle adoquinada respira humedad, pequeños brotes verdes afloran entre lineas geometricas no muy bien trazadas , cupulas y blancos relucientes cubren mi espalda,la camara, la mochila, el abrigo, los bolsillos repletos de entradas ya visitadas, tickets comidos y no se que más cosas, mas que de viaje parece que estoy de mudanza, no se que coño hago aquí , me dirijo a la academia de las artes, es martes y voy sólo.
Cansado y resacado pago la entrada, camino unos metros paso el control, giro a la derecha , una galería frente a mi, arcos iluminados flanqueados por piedras esculpidas a medio hacer , al fondo el destino de mi visita, atravieso la galeria y llego a mi destino, una pequeña sala con cúpula y en el centro el David.
Me siento y pienso: ¨Ya se porque vine, soy el hombre más feliz del mundo¨